 |
Don Manuel
López, propietario de J. Valle y
Cía, fundó a Punch en 1840 con
el mercado británico en mente,
donde una revista humorística
del mismo nombre se encontraba
de moda. El simpático Mr. Punch,
tabaco en mano, continúa siendo
la figura sobresaliente en la
decoración de las cajas de estos
apreciados Habanos, de mediano
sabor.
Muy pronto comenzó a
considerarse en los mercados
como un Habano de indiscutible
calidad. Esta notable aceptación
de Punch entre los británicos
hizo que Sir Winston Churchill
no pudiera escapar al deseo de
acudir a la fábrica de Monte y
Zulueta durante una visita a La
Habana. |